NOTA DE PRENSA
 
Javier Martín
La Leyenda

Inauguración:
12 de enero de 2012

 

“La Leyenda” es una colección de pinturas que aborda con sarcasmo el papel que la narración juega en la legitimación de la obra de arte y la pintura en la actualidad.

Interesado en la construcción de la pintura como un jeroglífico, como un mapa indescifrable e indescriptible por su propia naturaleza, Javier Martín diseña una leyenda interpretativa de las obras a partir de los diferentes elementos y narraciones que usa ensamblados en sus pinturas. Objetos encontrados, recortes de revistas, fotografías, imágenes de toda índole que se acotan con un pequeño comentario, un epígrafe.

Estos breves relatos (que van desde la cita filosófica, pasando por el humor, lo anecdótico o lo puramente biográfico) trivializan tanto el origen de las imágenes como la aportación que la narración del artista añade al relato “intelectual” que se le presupone a la obra de arte. (Ver catálogo)

La narración, dispersa en esta leyenda, aparece a su vez dislocada en las pinturas, mediante la fragmentación de los motivos (algo recalcado por las perforaciones hechas a la tela del cuadro) y la yuxtaposición de los mismos atendiendo exclusivamente a analogías conceptuales o formales y a cuestiones relativas a la sintaxis de la pintura; excluyendo el orden narrativo como criterio de unión.

Atraído por el efecto cómico que produce, Martín selecciona una gama muy saturada de color; al tiempo que practica un estilo “pictórico” (o painterly como lo denominan los anglosajones) siempre combinado con un estilo gráfico —repetitivo— enfatizado por las técnicas del stencil callejero que ha incorporado a estas obras, tratando de alejarse de los planteamientos más líricos de ocasiones anteriores.

Aunque de forma críptica, la obra de Javier Martín nombra temas que se suceden y contagian de una serie de pinturas a otra. Las preocupaciones más recientes de su trabajo han abordado las relaciones entre lo sensual y lo siniestro, el mundo de la infancia atravesado por la moraleja de los cuentos, la comida y la sensualidad como moralejas de los cuentos infantiles —que inició su andada en las conexiones entre pintura y narración en exposiciones como “Quiosco”—, o anécdotas que citan brevemente asuntos de memoria política, una reiterada alusión a la cultura pop (sobretodo a la música) y otras narraciones más personales que añaden ironía humorística a la descripción de su obra como una leyenda, en el sentido biográfico que también recibe este término.